El Comando Conjunto de Operaciones Especiales, un equipo Élite bajo el mando directo de Obama ensayÓ un mes antes para la operación
Desde febrero, la CIA podía decir el lugar donde Bin Laden estaba escondido y en abril ya ensayaban el asalto
Desde la base aérea de Gazí en Paquistán, los helicópteros modificados MH-60 partieron al suburbio militar de Abbott abad, alrededor de 30 millas del centro de Islamabad. Abordo viajaban comandos SEALS de la Armada, que habían volado desde la frontera de Afganistán, junto con un equipo táctico de señalización, agentes de inteligencia y navegadores a cargo de sistemas de imágenes hiper-espectrales altamente clasificados.
Después de una refriega de 40 minutos, 22 personas resultaron muertas o capturadas. Uno de los muertos fue Osama Bin Laden quien recibió dos tiros en el lado izquierdo de su rostro. Su cuerpo fue transportado en uno de los helicópteros. Uno de los MH-60 tuvo fallas mecánicas y fue destruido por las propias fuerzas estadounidenses, informa una fuente de la Casa Blanca al National Journal.
Si no fuese por su blanco de alto nivel, esta pudo ser una operación de rutina del equipo especialmente entrenado y altamente mitificado SEAL Team Six, oficialente llamado Naval Special Warfare Development Group, pero conocido como DevGru por los vecinos de su base Dam Neck en Virginia.
Se hizo una réplica del escondite de Bin Laden para entrenar a los comandos desde el mes de abril
Dada la delicadeza de la operación y la importancia del blanco, la operación tuvo que se ensayada y para ellos se hizo una réplica del complejo que servía de guarida a Bin Laden. Las prácticas empezaron a realizarse en abril.
DevGru pertenece al Joint Special Operations Command, una extraordinaria y poco común colección de grupos de Élite y unidades de misiones especiales. Ellos reportan directamente al Presidente y operan a nivel mundial basados en la ley que permite las “directrices presidenciales clasificadas.
Aunque se han hecho conocidas públicamente las actividades de los grupos SEAL y los de sus colegas en Delta Force, la mayor parte de las operaciones de las JSOC nunca son filtradas a los medios. Sólo se supo de la existencia de las JSOC cuando algo salió mal y resultó en la muerte accidental de un trabajador de asistencia británico, o cuando algo realmente grande ocurre (como cuando un capitán de un barco mercante fue rescatado de piratas en el océano) e incluso en esos casos, los militares se mantienen muy discretos sobre la existencia de este equipo.
Decenas de comandos JSOC han muerto en Paquistán en la última década. Sus nombres son publicados por el Departamento de Defensa de manera rutinaria, pero con una historia que cubre la verdad, por lo general mueren en actividades de entrenamiento en el este de Afganistán. Esa es la regla.
Desde el 11 de septiembre, las unidades JSOC y sus fuerzas de tarea se han convertido en el arma más letal del gobierno de EEUU contra grupos terroristas y sus redes. Estos comandos cuestan a los estadounidenses más de mil millones de dólares al año. El Comando Unificado es blanco de muchas críticas, pero ha escapado del escrutinio del Congreso y opera con casi total impunidad desde el 11 de septiembre. Algunos de sus interrogadores se han visto involucrados en torturas y la línea que separa sus actividades de inteligencia de las de la CIA se han difuminado. Pero la operación de este domingo demuestra que están trabajando conjuntamente.
En una entrevista en el cuartel de la CIA, hace dos semanas, un alto funcionario de inteligencia dijo que los dos grupos de guerreros secretos de EEUU habían sido integrados luego de limar asperezas y resolver conflictos internos, casi diez años después del 11-S.
De acuerdo con información dada por cinco funcionarios, la CIA fue la que obtuvo la información. Un memo enviado el domingo por el director de la agencia Leon Panetta, ofrece algunas pistas sobre cómo la información fue obtenida y analizada. En É, agradece a la Agencia Nacional de Seguridad y a la Agencia de Inteligencia Geoespacial por su ayuda. La ANS de algún modo detectó que no había líneas de teléfono ni servicio de Internet en un complejo particularmente grande. Cómo actuó sin que lo supieran las autoridades de Paquistán es un secreto. Ya en febrero de este año, la CIA podía decir con gran probabilidad que Bin Laden y su familia vivían allá.
Recientemente, el Comando Conjunto de Operaciones Especiales construya un nuevo Centro de Blancos y Análisis en Rosslyn, Virginia sin que los más altos funcionarios de inteligencia del país tuvieran información, hasta hace muy poco, lo cual da testimonio del poder y alcance del JSOC cuyo tamaño se ha triplicado desde el 11-S.
El comando incluye a más de 4.000 soldados y civiles. Tiene su propia división de inteligencia y cuenta con varias entidades dentro del Departamento de Defensa que les permiten adquirir, probar y poner en funcionamientos las tecnologías más avanzadas de defensa.
Bajo varias órdenes especiales, el JSOC está involucrado actualmente en más de 50 operaciones en decenas de países y sus unidades -apoyadas por las llamadas “blancas†, o entidades de operaciones especiales conocidas, como los Rangers, los batallones de Fuerzas Especiales, los equipos SEAL y las unidades de operaciones especiales de la Fuerza Aérea del más amplio Comando de Operaciones Especiales- son las responsables de la mayoría de las acciones “kineticas†o fatales en Afganistán.
Funcionarios del Pentágono están conscientes del enorme estrés que ha impuesto una década de guerra contra el terrorismo. El actual comandante, el vicealmirante William McRaven, y el Mayor General Joseph Votel, su próximo sucesor, han estado presionando para aumentar su nómina de inteligencia y para invertir en equipos de vigilancia y tecnología de reconocimiento en zonas fuera del teatro de guerra donde Al Qaeda y sus afiliados siguen actuando.
A principios de este año, las unidades de élite enfrentaban las presiones presupuestarias y como el resto del ejército sufrirán recortes. Ya no.
Desde febrero, la CIA podía decir el lugar donde Bin Laden estaba escondido y en abril ya ensayaban el asalto
Desde la base aérea de Gazí en Paquistán, los helicópteros modificados MH-60 partieron al suburbio militar de Abbott abad, alrededor de 30 millas del centro de Islamabad. Abordo viajaban comandos SEALS de la Armada, que habían volado desde la frontera de Afganistán, junto con un equipo táctico de señalización, agentes de inteligencia y navegadores a cargo de sistemas de imágenes hiper-espectrales altamente clasificados.
Después de una refriega de 40 minutos, 22 personas resultaron muertas o capturadas. Uno de los muertos fue Osama Bin Laden quien recibió dos tiros en el lado izquierdo de su rostro. Su cuerpo fue transportado en uno de los helicópteros. Uno de los MH-60 tuvo fallas mecánicas y fue destruido por las propias fuerzas estadounidenses, informa una fuente de la Casa Blanca al National Journal.
Si no fuese por su blanco de alto nivel, esta pudo ser una operación de rutina del equipo especialmente entrenado y altamente mitificado SEAL Team Six, oficialente llamado Naval Special Warfare Development Group, pero conocido como DevGru por los vecinos de su base Dam Neck en Virginia.
Se hizo una réplica del escondite de Bin Laden para entrenar a los comandos desde el mes de abril
Dada la delicadeza de la operación y la importancia del blanco, la operación tuvo que se ensayada y para ellos se hizo una réplica del complejo que servía de guarida a Bin Laden. Las prácticas empezaron a realizarse en abril.
DevGru pertenece al Joint Special Operations Command, una extraordinaria y poco común colección de grupos de Élite y unidades de misiones especiales. Ellos reportan directamente al Presidente y operan a nivel mundial basados en la ley que permite las “directrices presidenciales clasificadas.
Aunque se han hecho conocidas públicamente las actividades de los grupos SEAL y los de sus colegas en Delta Force, la mayor parte de las operaciones de las JSOC nunca son filtradas a los medios. Sólo se supo de la existencia de las JSOC cuando algo salió mal y resultó en la muerte accidental de un trabajador de asistencia británico, o cuando algo realmente grande ocurre (como cuando un capitán de un barco mercante fue rescatado de piratas en el océano) e incluso en esos casos, los militares se mantienen muy discretos sobre la existencia de este equipo.
Decenas de comandos JSOC han muerto en Paquistán en la última década. Sus nombres son publicados por el Departamento de Defensa de manera rutinaria, pero con una historia que cubre la verdad, por lo general mueren en actividades de entrenamiento en el este de Afganistán. Esa es la regla.
Desde el 11 de septiembre, las unidades JSOC y sus fuerzas de tarea se han convertido en el arma más letal del gobierno de EEUU contra grupos terroristas y sus redes. Estos comandos cuestan a los estadounidenses más de mil millones de dólares al año. El Comando Unificado es blanco de muchas críticas, pero ha escapado del escrutinio del Congreso y opera con casi total impunidad desde el 11 de septiembre. Algunos de sus interrogadores se han visto involucrados en torturas y la línea que separa sus actividades de inteligencia de las de la CIA se han difuminado. Pero la operación de este domingo demuestra que están trabajando conjuntamente.
En una entrevista en el cuartel de la CIA, hace dos semanas, un alto funcionario de inteligencia dijo que los dos grupos de guerreros secretos de EEUU habían sido integrados luego de limar asperezas y resolver conflictos internos, casi diez años después del 11-S.
De acuerdo con información dada por cinco funcionarios, la CIA fue la que obtuvo la información. Un memo enviado el domingo por el director de la agencia Leon Panetta, ofrece algunas pistas sobre cómo la información fue obtenida y analizada. En É, agradece a la Agencia Nacional de Seguridad y a la Agencia de Inteligencia Geoespacial por su ayuda. La ANS de algún modo detectó que no había líneas de teléfono ni servicio de Internet en un complejo particularmente grande. Cómo actuó sin que lo supieran las autoridades de Paquistán es un secreto. Ya en febrero de este año, la CIA podía decir con gran probabilidad que Bin Laden y su familia vivían allá.
Recientemente, el Comando Conjunto de Operaciones Especiales construya un nuevo Centro de Blancos y Análisis en Rosslyn, Virginia sin que los más altos funcionarios de inteligencia del país tuvieran información, hasta hace muy poco, lo cual da testimonio del poder y alcance del JSOC cuyo tamaño se ha triplicado desde el 11-S.
El comando incluye a más de 4.000 soldados y civiles. Tiene su propia división de inteligencia y cuenta con varias entidades dentro del Departamento de Defensa que les permiten adquirir, probar y poner en funcionamientos las tecnologías más avanzadas de defensa.
Bajo varias órdenes especiales, el JSOC está involucrado actualmente en más de 50 operaciones en decenas de países y sus unidades -apoyadas por las llamadas “blancas†, o entidades de operaciones especiales conocidas, como los Rangers, los batallones de Fuerzas Especiales, los equipos SEAL y las unidades de operaciones especiales de la Fuerza Aérea del más amplio Comando de Operaciones Especiales- son las responsables de la mayoría de las acciones “kineticas†o fatales en Afganistán.
Funcionarios del Pentágono están conscientes del enorme estrés que ha impuesto una década de guerra contra el terrorismo. El actual comandante, el vicealmirante William McRaven, y el Mayor General Joseph Votel, su próximo sucesor, han estado presionando para aumentar su nómina de inteligencia y para invertir en equipos de vigilancia y tecnología de reconocimiento en zonas fuera del teatro de guerra donde Al Qaeda y sus afiliados siguen actuando.
A principios de este año, las unidades de élite enfrentaban las presiones presupuestarias y como el resto del ejército sufrirán recortes. Ya no.